Macarons cuasiperfectos


'Casi perfectos' porque los que me conocéis sabéis que cuando considero que una receta es perfecta ya no la repito y este dulce me gusta mucho ¡cómo para dejar de hacerlo! Al principio tenía problemas con la textura era  demasiado líquida o demasiado dura, luego no me salían todos del mismo tamaño, quedaban crujientes por fuera pero secos por dentro, o tiernos por dentro y blanditos por fuera... Había probado varias recetas pero no acababa de cogerle el punto al tema. No quería liarme con merengues italianos en los que tienes que añadir el azúcar en forma de caramelo líquido a la temperatura justa para que no se cuajen las claras pero lo suficientemente caliente para cambiar sus propiedades. Uff! Qué pereza me dan las dificultades!  XD



Esta vez me han quedado crujientes por fuera y tiernos por dentro, todos del mismo tamaño y la textura perfecta para no desparramarse ni quedarse con forma de caracolas como los anteriores. He cogido lo que me ha parecido adecuado de cada receta y he obtenido mi propia manera de hacerlos. Las medidas fueron:

250 gr de azúcar glas
150 gr de harina de almendra
4 claras de huevos grandes, 3 a punto de nieve y 1 sin batir. Las deje extendidas en un plato en la ventana para que se orearan y secaran un poco antes de usarlas.
10 gr de azúcar avainillado
1 pizca de sal



Mezclé el azúcar glas con la harina y los tamicé dos veces, sobre un cuenco grande, para que cogieran aire. Batí las tres claras de huevo con la pizca de sal a punto de nieve fuerte, les añadí el azúcar avainillado y reservé. Hice un hueco en el centro de la mezcla de harina y azúcar y puse la clara sin batir. Poco a poco con la espátula fui mezclando los tres ingredientes hasta obtener una pasta homogénea pero muy dura. Empecé a añadir el merengue poco a poco, cogía una paletada con la espátula y lo integraba a la pasta, y así hasta obtener la textura deseada. Hacerlo así tiene una ventaja, sigues incorporando aire a la masa poco a poco y no puede quedar líquida ya que cuando tienes la textura adecuada paras de añadir claras.

Puse la primera tanda en la manta de silicona de Lékuè y lo dejé reposar 1 hora en la ventana. Después hornear 4 minutos en horno precalentado a 160º, bajar el calor a 150º y hornear 8 minutos más. Despegar cuando todavía están calientes y poner en un plato frío sin que se toquen boca arriba para que se seque el interior sin pegarse unos con otros. Así está crujiente el exterior y tierno el interior de la galleta.



Para la butter creme use 100gr de mantequilla a temperatura ambiente, 140 gr de azúcar glas, 10 gr de azúcar avainillado, 25 gr de cacao puro Valor en polvo y 1 cucharada sopera de leche. Todo batido. Esta vez lo puse con la manga pastelera y fue más fácil que con cucharas. Además quedo mejor porque hacía una flor con la boquilla adecuada en el centro de una galleta y al poner la otra encima y presionar un poco quedaba el relleno en el borde como rizado. No tengo fotos que lo atestigüen, así que tendré que hacer pronto otra tanda de macarons y fotografiarlos como es debido ;)




Las fotos no son muy buenas, exceptuando las aportaciones de mi Chico, no he coloreado las galletas y los he hecho todos del mismo sabor. Pero en esta ocasión se trataba de cogerle el punto a la masa y eso creo que sí lo he conseguido. ¡Éxito tuvieron!


Ya tengo Thermomix!!!


Me encantan todos los aparatejos de cocina. Cualquier gadget me vale. Pero el tamaño de mi cocina es limitado y los accesorios de cocina caros. Aunque había una maquinita que me picaba más de lo normal.

Ayer mi Chico y mi León me dieron una gigantesca sorpresa de cumpleaños. De verdad que no me lo esperaba, me han tenido engañada toda la semana, soy muy crédula y confiada ;)



Me han regalado la Thermomix TM 31 y como no puedo encenderla hasta que la ponga en marcha mi 'Presentadora oficial' el martes, aquí estoy yo sufriendo de verla en un lugar de honor en el banco de mi cocina y no poder acercarme a ella. Básicamente porque no confío en mi misma y le daré al botón de 'start'.
Me conformaré con contaros todo lo que pienso hacer con ella ;D

Tiene diez velocidades de giro en el sentido de las cuchillas y una para remover en el sentido contrario. La Thermomix puede cocer a temperaturas desde 37º hasta 100º centígrados sin dejar de remover. Tiene función de báscula, pesando los ingredientes a la vez que los introduces en el vaso o colocando un recipiente encima de éste. Puedes programar los tiempos tanto de batir o triturar como de cocción. Además tiene una función de máxima temperatura para cocinar al vapor, otra de velocidad turbo, de cambio de sentido y función amasadora.

No más pico de gallo en la tabla de cortar
Tengo la costumbre de picar menudo las verduritas para hacer vinagretas como el pico de gallo, para las sopas, tortillas, etc., en la tabla y aunque me cunde es un gasto de tiempo inmenso. Ahora mi nueva máquina puede picar, rallar, convertir en puré... Deja la verdura troceada al tamaño que yo le pida. También puede triturar frutos secos, picar carne, rallar queso, moler café...

No más vueltas 
Hay dulces que se tienen que hacer a fuego muy bajo y sin parar de remover: cremas pasteleras y natillas, mermeladas y jaleas, etc. Le pondré los ingredientes de mis mermeladas, por ejemplo, fruta y azúcar, le indicaré los tiempos y la temperatura y ella solita las preparará mientras yo me tomo un té y leo un rato.

Controlar la temperatura y tiempo de elaboración de las masas
Tanto para panes como para otras masas utilizo hasta ahora la panificadora pero tiene ocho programas y no te puedes salir de ellos. Con mi nueva máquina puedo controlar tiempos, temperaturas y velocidades de amasado. Incluso puedo preparar masa madre en un par de horas en lugar de las 24 o 48 horas necesarias.

Amasar desde pocas cantidades hasta masa para panes de 1 kilo
En la panificadora del Lidl, a veces, cuando intentas amasar masas pequeñas se queda pegado a las paredes y no se integra bien. La ventaja de la nueva es que al tener forma de vaso, en lugar de la rectangular de la panificadora, es más fácil la integración de todos los ingredientes. Y en lugar del kilo y medio de masa que puede tener la panificadora, le caben dos kilos perfecto para dos panes.

Voy a hacerle deliciosos Smooties y batidos a mi León
Medio vaso de frutos rojos congelados, medio vaso de zumo de naranja, medio vaso de hielo y una cucharada sopera de azúcar. Batir a máxima potencia y servir con pajita. Prometo fotografiar su cara de felicidad ;) Y mi Chico tendrá todo el hielo picado que necesite para sus cócteles.

Cremas y salsas finísimas
Voy a olvidarme de las batidoras (tengo dos) y del chino. Mis cremas y salsas van a ser las más finas del barrio. Imaginad mi gazpacho con toda su sustancia pero totalmente líquido, sin grumos. Me relamo pensando en mi crema de cabezas y colas de gambas sin tener que estar media hora pasándola con cuidado por el chino para que ninguna impureza vaya al plato. Y en mis pasteles de pescado a ver quién es el chulo que ahora encuentra una raspa =)

Mayonesas y aliolis con la textura deseada
Como se puede cocinar a baja temperatura se pueden confitar los ajos con el aceite para que coja más potencia de sabor, triturar y seguidamente batir muy rápido para emulsionar. Adiós al mortero! 

Harinas de elaboración propia =D
Esto es una de las cosas que más ilusión me hace, puede convertir en polvo lo que le eches. Imaginad un poco de harina de garbanzos precocida, se hace todo con la Thermomix, para espesar un caldo. Harina de almendras y azúcar en polvo para unos macarons sin grumos. Harina de trigo sarraceno, o de espelta, o de arroz integral, o de alubias, o de habas, o de... para hacer panes de mil sabores. Se me llena la boca de saliva imaginando panes con aroma a hierbas sin que las hojitas de tomillo se te metan entre los dientes. 

Patés y pastas para untar
Olivas negras o verdes, quesos, anchoas, atún, pollo, fiambres, cangrejo... en los panes anteriores. Además puedo hacer cubitos de caldo caseros de carne, de pescado, roux... Y tener arreglo para una sopa rápida en el congelador en cualquier momento sin tener el espacio ocupado por voluminosas fiambreras llenas de caldo. Sacaré mi pastilla de caldo casera, la añadiré a agua hirviendo y puedo tener un consomé o una crema en un par de minutos.

Montar claras, nata o mouses
Con el mismo cacharro sin ensuciar nada más, montas la nata a punto duro, la apartas a la fuente de cristal que irá a la nevera, derrites el chocolate y lo bates para aumentar el aire y enfriarlo un poco, con la espátula vuelves a incorporar la nata y la máquina sola remueve con cuidado para integrar todo añadiendo el máximo volumen con aire, otra vez a la fuente de cristal y a la nevera. Una maravillosa mouse de chocolate en cinco minutos. Y qué decir de las claras, que las levantas para tenerlas listas, mientras terminas la preparación de lo que las acompañe, y la mitad a vuelto a convertirse en clara líquida. Gracias a la velocidad y la cantidad de aire añadido las claras quedan duras, ideales para unos merengues, ¿tal vez bañados en chocolate? Y los caramelos líquidos a temperaturas perfectas sin termómetros.

Hervir, vapor, bajas temperaturas…
La Thermomix se puede utilizar también para cocinar platos de diario, tal vez la mejor aplicación sea la del vapor que la convierte en un único cacharro capaz de hacer los tres platos de una comida a la vez. Por ejemplo podríamos hacer un consomé de pescado, usando las cabezas, raspas y pieles de un pescado en el vaso, mientras en la cesta ponemos unas patatas, zanahorias y ramitas de brócoli para acompañar los filetes de pescado que pondríamos en la vaporera. Sano y rápido

¿Y lo mejor de todo?
Un solo cacharro que se puede meter en el lavavajillas, pero que de normal no es necesario, pues le añades un vaso de agua, una gota de detergente le das dos golpes al turbo, vacías el agua, enjuagas bajo el grifo y si necesitas usarlo lo puedes secar colocándolo en la base y centrifugándolo.

Todo esto lo sé de oídas, pero... ¿Qué partido podré sacarle a esta nueva máquina en mi cocina cuándo haga el curso y sepa más de ella? ¿Y cuándo empiece a adaptar mis recetas? Prometo ir contándoos mi experiencias =D







Huevos de pascua

Son días de ir al campo a comerse la mona de pascua y romper el huevo en la frente del que tienes al lado. Nosotros este año vamos a ir en familia, los Terrer con sus respectivas parejas e hijos. Como soy un poquito, hum... como diría mi León... TROLL, eso una troll este año he hecho unos huevos un tanto especiales; basándome en la receta de 'Brownie horneado en cáscaras de huevo' de La receta de la Felicidad.



Lo primero que he hecho es elegir quince huevos de un tamaño parecido. Les he hecho un pequeño agujero en cada lado, y con ayuda de un palillo he agrandado el de la parte más plana, como un centímetro de diámetro aproximadamente y soplando por el otro lado sale el huevo entero. Parece difícil pero no lo es. Es muy divertido y con paciencia y cariño no se me ha roto ningún huevo. De hecho, he aprovechado las claras y las yemas para otras preparaciones, separándolas con una cuchara sopera.  

Luego he lavado bien las cáscaras bajo el grifo, y las he puesto en cuatro boles llenos de agua con una cucharada sopera de sal cada uno y les he añadido colorantes alimentarios para teñir los huevos rojos, naranjas, azules y verdes. Los he tenido dos horas a remojo. 


Luego los he puesto boca abajo para que se secaran y escurrieran bien del agua. Cuando estaban bien secos, con ayuda de una aceitera con espray he rociado las cáscaras por dentro con un poco de aceite, los he movido bien para que se impregnara todo el huevo y los he vuelto a poner boca abajo para que resbalara el exceso.



Para preparar el brownie he utilizado: 200gr de chocolate a la taza Valor, 125 gr de mantequilla, 3 huevos (que había apartado cuando he vaciado las cáscaras), 200gr de azúcar, 125 gr de harina, 2 cucharadas de cacao puro Valor, una pizca de sal y dos cucharadas soperas de nueces picadas.
Fundimos la mantequilla con el chocolate en el microondas y batimos los huevos con la pizca de sal y el azúcar. En un bol grande mezclamos la harina, el cacao en polvo y las nueces. Unimos los huevos y el chocolate y añadimos la crema resultante al bol de la harina. Mezclamos bien y llenamos una manga pastelera. 
He puesto los huevos en flaneras desechables de aluminio que he arrugado para que se quedaran de pie y sujetos, como no se me han ensuciado puedo volver a utilizarlas para otra ocasión. Y he llenado las cáscaras con cuidado, demasiado cuidado diría yo, porque las he llenado a 3/4 de su capacidad y debería haber sido un poco más valiente y haber puesto más masa.


Los he horneado durante 20 minutos en el centro del horno precalentado a 180º. Una vez fríos los he puesto bocabajo en una huevera de plástico que me voy a llevar a la merienda de la familia Terrer a los que inocentemente les ofreceré un huevo duro para acompañar al pan quemaó y a la longaniza de pascua XD.


Ya os contaré la cara que ponen. Seguro que pasada la sorpresa inicial a todos les encanta, porque si hay dos cosas que los Terrer veneramos es el chocolate y la sopa.


Las fotos hoy son de mi Chico, menos la primera en la que me autoretratado ;))))


Blanquetas moradas


La blanqueta de pavo es el muslito del ala del pavo. Es de las partes más jugosas del Pavo y dan mucho juego en la cocina diaria. Hoy las he guisado con col lombarda, piñones y zumo de naranja.



Ingredientes:
4 blanquetas de pavo
1/2 col lombarda o si es pequeña 1 entera
2 cucharadas de piñones
2 naranjas, su zumo
2 cucharadas de AOVE



Acomodar las blanquetas en el fondo de una cazuela y salar. Picar la col en juliana y ponerla por encima, volver a salar y añadir el resto de los ingredientes: piñones, aceite y zumo. Tapar y dejar hacer 30 minutos al mínimo, dándole una vez la vuelta a las blanquetas. Destapar y cocer 10 minutos más subiendo un poco el fuego para que evapore el exceso de líquido y se doren un poco.



Lo he servido con una montañita de arroz basmati especiado con pimienta blanca y nuez moscada.

Cenar delante del televisor


Hoy toca peli y cenaremos delante de la tele. He hecho nachos con queso fundido y pico de gallo, y hot dogs con bollitos caseros.



El pico de gallo es una ensalada mexicana que incluye verduras frescas cortadas a cubitos pequeños y suele acompañar los platos típicos de México. En casa lo comemos con los nachos, utilizando estos de cuchara para coger porciones de la ensalada. Mi pico de gallo hoy incluía: tomate, cebolla, pimiento rojo y verde, pepino y aguacate; a menudo le pongo también maíz dulce de lata. Lo aderezo con sal, un chorrito de vinagre y otro de aceite. También lo comemos a veces con chile verde picadito y mezclado con las verduras, pero entonces pica mucho y solo podemos comer un poco, en lugar de la ensaladera que solemos tomar. Sería una cena sana si no fuera porque normalmente comemos algo más, fajitas, hamburguesa...



Paseándome por el blog de Kanela y Limón me he encontrado con una maravillosa receta para hacer los panes de Hot Dog en casa. Comparto con Cristina la afición a la panificadora Bifinett que venden en el Lidl que sirve para mil cosas, estoy deseando probar su receta de arroz con leche.



He seguido paso a paso la receta, muy bien explicada y con fotos secuenciales, de Cristina. Solo he añadido de mi propia cosecha un cordón de mostaza y otro de kétchup sobre el disco de masa antes de hornear, bajo la salchicha. Han salido unos hot dogs buenísimos, es una receta muy fácil pero muy resultona.



Dulce enero

          El jueves pasado celebramos la Sargancena en el Restaurante Sargantana, nos reuníamos varios amigos unos conocidos, otros no tanto y cada uno cocinábamos o llevábamos hecho algo de casa para cenar. Nosotros llevamos Cuscús my way de primero y macarons de postre. He de resaltar el 'Cordero socarrat' de los chicos de SocarratStudio Diseño Gráfico; las bolitas de Carmen María Sahuquillo, deliciosas; el redondo de pavo de Javier Serrano; la tarta de chocolate de Carmen de Manuel, con una sorprendente textura; y los melocotones rellenos de Amparo García. La verdad es que estaba todo buenísimo, fue una lástima no poder probar mucho más. Y casi me olvido del maravilloso hummus de Noelia que me debe la receta por cierto ;)

          El cuscús lo serví en cazuelitas de barro individuales, llevé todo hecho de casa, en el restaurante acomodé la sémola, las diferentes carnes cortadas en cubos y las hortalizas en las cazuelitas y lo calenté en el horno, dejando los garbanzos junto al caldo hirviendo en una sopera para que cada uno se sirviera. Fue un poco difícil porque eramos muchos y no cabíamos; pero, la gran Irene, lo sirvió para que todo el mundo pudiera probarlo, gracias de nuevo ¡Guapa!


           Los macarons los hice como la última vez siguiendo las instrucciones de los  Macarons de navidad de La receta de la felicidad sustituyendo 50 gr de azúcar glas por cacao puro Valor. Los reyes me habían regalado el kit de Léukè para hacer macarons, consistente en una alfombra de silicona para el horno con la forma de los macarons en relieve, al ser una masa muy líquida quedan retenidos por los bordes y suben hacia arriba en lugar de desparramarse como me pasó la vez anterior; y una manga pastelera muy práctica que recomiendo, puedes usarla con una sola mano y la precisión es superior, además es muy fácil de llenar y se lava en el lavavajillas.


            Los rellene de tres sabores, de chocolat butter cream, batir bien: 40 gr de mantequilla en pomada, 50 gr de azúcar en polvo, 25 gr de cacao puro en polvo y 1 cucharada de leche; de menta, 40 gr de mantequilla en pomada, 75 gr de azúcar en polvo, 1 cucharada de leche, 3 gotas de esencia de menta, 4 gotas de colorante amarillo y 3 de azul; y de naranja, 40 gr de mantequilla en pomada, 75 gr de azúcar en polvo, 1 cucharada de zumo de naranja, la ralladura de una piel de naranja (solo la parte naranja), 3 gotas de colorante rojo y 6 de amarillo.






            Y para terminar una maravillosa semana, ayer domingo, vinieron a merendar dos amigas, Elia y Carol, y además del lógico y tardedominguero café con leche les serví estos muffins y cupcakes. La receta es la misma de siempre para los dos, seis los rellene antes de hornear y los otros seis los cubrí una vez fríos. Los rellenos esta vez fueron de: dulce de leche con almendras, queso con arándanos, nocilla con plátano y nueces. Como decoración les espolvoreé cacao y azúcar en polvo. Para los cupcakes hice una crema de mantequilla a la menta como la de los macarons del jueves y la cubrí con chocolate en escamas. Con azúcar de vainilla, mantequilla y colorante hice la cobertura del morado y la cubrí con almendra crocanti. Y, para el de chocolate, derretí chocolate puro valor con un poco de mantequilla y espolvorée con coco rallado.


         He de confesar que los cupcakes (me encanta esta palabra no me canso de escribirla) con cobertura de vainilla debían ser de un rosa pálido pero se me insubordinó el bote de colorante azul y corrigiendo, corrigiendo me quedo el bonito lila que veis en las fotos    ;P     que por cierto, hoy, son de mi chico.

¡Por fin hace frío!

     Ya ha llegado el frío a Valencia. Salía, esta mañana, de la piscina helada como un pollo y me he preguntado: ¿Qué haré hoy para comer? La respuesta me ha venido rápida, ya tenía yo ganas del frío para poder hacer pucheros de cuchara. Así que antes de volver a casa me he pasado por la verdulería a por nabos y por la carnicería a por el cordero y la ternera, los demás ingredientes los tenía en el congelador o la nevera.

     Hoy toca Cuscús my way. Decir que ésta o aquella son las recetas originales del cuscús es como decir que aquella o ésta son las recetas originales de la paella, de la escudella o del cocido madrileño. En cada casa tienen una forma de hacer el plato típico. No solo cambia de provincia a provincia, de pueblo a pueblo... la paella sin dejar de serlo y estar buenísimas todas, tienen muy poco que ver la de mi madre, la de mi suegra y la mía, por ejemplo.

     El Cuscús my way, cuscús a mi manera, de hoy es una receta propia que gusta mucho en casa. Es el plato de cuchara preferido de mi Chico. Con una mezcla especial de especias que es lo que le da el punto de sabor diferente. Normalmente hago para dos días, hoy hemos comido y repetiremos el miércoles o viernes. Aguanta bien en la nevera una semanita el guiso, el cuscús lo preparo en el momento.

     Pongo la canción de My way de Nina Simone, de lejos mi versión favorita, con mucho más sentimiento que la del Sinatra, y bailando por mi cocina me pongo a preparar mi homenaje a este fantástico tema.


CUSCÚS MY WAY PARA 3 COMENSALES Y DOS COMIDAS





Ingredientes:
200 gr de garbanzos (hoy cocidos, otros días en remojo durante la noche)
1 cebolla cortada en cubos
2 dientes de ajo picados
1 berenjena cortada en cubos
2 calabacines medianos cortados en cubos
1 nabo blanco
1 nabo amarillo
1 chirivía
2 zanahorias
2 garretas de cordero
2 trozos de ternera de guisar (300 gr aprox)
1 muslo y entremuslo de pollo
300 gr de cuscús (sémola de trigo gruesa)
Aceite de oliva virgen, mantequilla y sal



Mezcla de especias, 1/2 cucharadita de café de las siguientes:
Jengibre, pimienta blanca, canela, comino y cúrcuma
1 cucharadita de café de las siguientes
Pimentón dulce, pimentón picante y perejil seco picado






     En una olla grande con una taza de aceite de oliva virgen pochamos la cebolla con el ajo, la berenjena y el calabacín. Mientras pelamos y troceamos en cubos los nabos, la chirivía y las zanahorias. Y los colocamos en un cestillo que luego introduciremos en la olla. Lavamos y escurrimos la carne y hoy he descongelado los garbanzos ya cocidos, lo normal es que los tenga en remojo y los añada cuando ponga los nabos.



   

      Cuando las verduras están doradas añadimos la mezcla de especias y removemos bien. Añadimos dos litros de agua y llevamos a ebullición. Salamos y añadimos la carne, pieza a pieza, para evitar que se pare de golpe el hervor. Colocamos encima de todo el cestillo con los nabos y en caso de estar crudos y a remojo los garbanzos, hoy los pondré más tarde. Debemos asegurarnos que quedan cubiertos los nabos y los garbanzos, bajamos el fuego y dejamos cocer un mínimo de dos horas a fuego lento.




     Preparamos, siguiendo las instrucciones del paquete, el cuscús. Un dato curioso, según relata Salah Jamal en su libro Aroma Árabe, cus en árabe coloquial de Oriente Medio significa "coño". La palabra cuscús es de origen bereber, dicha palabra es poco conocida en el resto del mundo árabe. Realmente es una receta originaria del Magreb (la zona que comprende las actuales naciones de Marruecos, Argelia y Túnez).




      A la hora de servir lo haremos en cuatro recipientes individuales, uno para la sémola, otro para la carne, otro para los nabos y el último para el caldo. Así cada comensal se podrá servir las porciones que prefiera. A mi Chico le gusta con muchos nabos, cuscús y caldo, tomándose la carne después como segundo plato. Mi León no quiere saber nada de los nabos, escarbando para buscar los garbanzos. Y a mí me gusta todo mezclado.








Rebollones, Níscalos, Lactarius Deliciosus, Pebrassos...

     Mi Chico, mi León y mi padre han ido al monte y han traído una cesta de Deliciosus Lactarius ;)

     Los que no tenían relleno los he hecho a la plancha y los que tenían algún inquilino después de desalojar las partes habitadas los he rehogado con un chorrito de aceite de oliva virgen. Para acompañar he frito unos huevos de pato y unas chuletas de cerdo que le van que ni pintados a los rebollones. Tres barras de pan han caído ;D



Cena con amigos


Hacía mucho tiempo que no organizaba una cenita como la del lunes pasado. Cocinar me gusta muchísimo, pero si además es para los amigos, es una pasión. Éramos nueve en total, mi Chico, mi León, dos habituales de mis cenas P y M; A un viejo amigo nuevo en casa, tres nuevos amigos que espero repitan muchas más veces: V, J y A, y yo. Por diferentes razones habíamos aplazado la velada tres veces y decidí que está era la definitiva. Había que tratar varios temas: conocer las nuevas parejas de A y M, que nos contaran V, P y M un resumen de su viaje a NY, hablar de vinos y de cocina... Qué ensalada de iniciales de nombres  XD   Nuestros amigos empezaron a llegar sobre las diez de la noche y se fueron sobre las cuatro y media de la madrugada, seis horas de risas, vino y comida. Gracias V, J, A, P, M y A por vuestra compañía. Este fue el menú:

ENTRANTES

Besitos de remolacha: Compramos las remolachas cocidas y con una mandolina hacemos rodajas muy finas. Cocemos unos huevos duros y una vez fríos para que no se rompan los pasamos también por la mandolina. En el vaso de la batidora ponemos un diente de ajo, un puñado de perejil, el zumo de un limón y un chorro generoso de aceite de oliva virgen y una pizca de sal. Lo batimos hasta obtener una salsa ligerita. Colocamos en platitos de aperitivos una rodaja de remolacha y encima una de huevo, salseamos y a la mesa.
Pico de gallo crujiente: El pico de gallo es una ensalada de verduras (tomate, cebolla, pimiento rojo, pimiento verde, aguacate, maíz, pepino...), picado todo a cubitos muy pequeños, del tamaño del pico de un gallo; aderezada con sal y un chorrito de aceite de oliva virgen y unas gotas de vinagre si gusta. He elegido para presentarla, rellenar unos cucuruchos de tortillas de trigo. Partes la tortilla por la mitad y llevas al centro y arriba las dos puntas formando el cucurucho, sujetas con un palillo, rellenas con el pico de gallo, arreglas sobre un plato, cubres con una buena mezcla de quesos rallados y gratinas, bien arriba, durante 5 minutos. Se sirve inmediatamente.
Ensalada Sargan: Ésta es mi ensalada favorita del Restaurante Sargantana. Consiste en una mezcla de brotes tiernos, con lajas de mango y virutas de buen chocolate negro, ligeramente aderezada con cristales de sal y un poco de aceite de oliva. En el Sargan le ponen más cosas y está buenísima, el contraste de la fruta y el chocolate con los cristales de sal y la frescura de las hojas es espectacular.




PANES: 

 Panecillos redondos: Los preparé con 500 gr de harina de fuerza, 25 gr de levadura prensada de panadero, 250 ml de agua, una cucharadita de sal y media de azúcar, y dos cucharadas soperas de aceite de oliva virgen. Tamicé la harina, hueco en el centro, levadura disuelta con el azúcar, agua templada, la sal espolvoreada y amasar con los dedos hasta formar bola. Tapar con un paño y reservar al calor, cuando dobla su volumen, volver a amasar  y formar bolitas del tamaño de huevos pequeños aproximadamente. Poner sobre papel de cocina encerado o aceitado para que no se peguen. Pintar con agua la parte de arriba y decorar con sal maldon, semillas de amapola y piñones. Dejar crecer otra media hora y hornear a 180º durante 30 minutos. Truco: meter una bandeja con agua al horno, el pan queda más tierno, no se reseca.
Pan de centeno con cucúrbita: Utilicé 300 gr de harina de centeno integral, 200 gr de harina de trigo integral, 25 gr de levadura prensada de panadero, 9 gr de levadura química, 50 gr de pipas de cucúrbita, 300 ml de agua, sal, azúcar y aceite de oliva. Mezclé todos los ingredientes y los puse en la cubeta de la panificadora, y dejé hacer a la máquina. A las tres horas tenía un pan de molde esponjoso, casi sin corteza y muy sabroso. Ideal para el paté de caballa.





PRIMEROS PLATOS

Pulpo a feira con ajoaceite: La receta base ya la publiqué aquí. Pero queriéndolo vestir de fiesta, lo que hice una vez terminada la receta fue chafar las patatas con un tenedor, añadir un huevo y pimentón picante y formar bolitas con la pasta resultante, que pasé por pan rallado y freí en abundante aceite de oliva. Después de escurrir el exceso de aceite en una servilleta de papel ensarté las bolitas, alternándolas con el pulpo cortado, en unas brochetas de bambú. Se sirve con un poco de ajoaceite casero.
Gambas Thai: Esta es mi versión de un plato típico asiático. Utilizo gambones grandes congelados, les quito la camisa sin separar la cabeza del cuerpo, difícil ;) pero no imposible. Se ponen a marinar durante media hora, en una clara de huevo batida con sal y el zumo de un limón. Los tailandeses aquí ya ponen picante. Ensartamos las gambas en una brocheta. Rebozamos la cola de las gambas con semillas de sésamo crudas y freímos en abundante aceite. Se sirve con una Mermelada picante de tomate: un kilo de tomates pelados y sin pepitas, dos guindillas rojas, 750 gr de azúcar moreno. Se ponen todos los ingredientes en una cazuela y se dejan reposar durante doce horas en el frigorífico. Se pone al fuego y se cuece muy lentamente hasta que se ha embebido todo el líquido. Se tritura y se envasa en tarros esterilizados.
Paté de caballa al limón: Cocemos una cucharada sopera de pimienta negra en grano en un litro de agua hirviendo salada durante cinco minutos. Introducimos en el agua medio kilo de caballas limpias y cocemos durante diez minutos (depende del tamaño, tres caballas de ración es igual a medio kilo aproximadamente). Sacamos del agua y dejamos enfriar. Retiramos raspas, aletas, etc. dejando la carne limpia en el vaso de la batidora, añadimos el zumo de limón y medio y la misma cantidad aproximada de aceite de oliva. Batimos bien. Metemos en tarros esterilizados y a la nevera. A la hora de servir he decorado con pimienta verde en salmuera y tiras de piel de limón.


INTERMEDIO

El intermedio o paso de los primeros a los segundos platos ha consistido en una especialidad de mi restaurante favorito. Normalmente para nuestro aniversario, mi Chico y yo vamos a La Salita, y a pesar de que no tienen carta y cambian constantemente de platos, es un clásico el Granizado de Gin Tonic: He preparado un gin tonic de un litro respetando las proporciones e indicaciones de Nada importa, cuatro partes de tónica por una de ginebra, no he añadido hielo, y la parte verde de la piel de una lima. Y me he pasado cinco horas yendo cada 15 minutos a batirlo para que se cristalizara y quedara granizado. Imagino que con una máquina de granizados es más fácil hacerlo pero no tan divertido. He hecho también, pensando en mi León, aunque han terminado mis amigos tomándoselo con los cubatas de después, un litro de naranja tonic. Es decir, una parte de zumo de naranja, dos cucharadas soperas de azúcar blanco, y cuatro partes de tónica.



SEGUNDOS PLATOS

Mil hojas de verduras: Consiste en un molde de verduras (calabacín, berenjena y tomate) cortados en rodajas muy finas y asados por separado en la plancha y luego montados por capas unos sobre otros finalizando con una rodaja de queso mozzarella fresco y horneado el conjunto durante diez minutos.
Champis al huevo: Le quitamos los pies a unos champiñones muy frescos, lavamos, secamos y colocamos boca arriba, en una bandeja de horno. Picamos muy fino un poco de buen jamón serrano y ponemos un pellizco en cada champiñón. Cogemos huevos de codorniz y con cuidado los rompemos uno a uno acomodándolos sobre el jamón dentro del hueco del champiñón. Salpimentamos y horneamos a 200º durante quince o veinte minutos. Cuando veamos la clara cuajada y que la yema se abulta ya están.
Costillar adobado: El viernes compré un costillar entero de cerdo y lo adobé con la siguiente mezcla: una cucharada de pimentón picante, una cucharada de pimentón dulce, tres cucharadas de sal gorda, una cucharada de tomillo, una cucharada de romero, una taza de vino tinto y una taza de aceite de oliva. Yo pasé todo por la batidora resultándome una pasta con la que frote todo el costillar, lo metí dentro de una bolsa de plástico y lo dejé en la nevera hasta el lunes. Lo saqué al medio día para que se fuera quedando a temperatura ambiente y lo metí en el horno a 200º durante hora y media, dándole la vuelta y regando con su propio jugo un par de veces. Serví entero en la bandeja de asado troceándolo y repartiéndolo en la mesa.






VINOS

Mi Chico maridó estupendamente la cena con los siguientes vinos:
Blancos: Entrantes y primeros: Riesling Rheinhessen 2010 y Bioca Godello Selección 2009
Tintos: Primeros y segundos: Absum Varietales 2007, Pago de Tharsys merlot 2005 (mi preferido) y Alquez Garnacha Viñas Viejas 2009
Dulces: Para el postre sacamos el tesoro que encontramos hace unos días en la despensa, el Vino Romano y un Presidential Porto tawny que nos regaló J.



POSTRES

Ya la misma palabra lo dice POS después de comer TRES, tres dulces, más todo lo que trajeron mis amigos. Bombones, trufas, turrón de chocolate banco, con leche y negro, pastelitos... Lo que yo hice:

Capricho de calabaza: Preparé medio litro de cuajada a la que le añadí un queso mascarpone pasado por la batidora en el fondo de nueve vasos y la metí en la nevera. Asé una calabaza de las que me regalan mis padres y la pasé por la trituradora para obtener un puré fino. Busqué entre las nueces que me regala mi suegro, ya partidas, nueve enteras (no, no es imposible, mi suegro consigue quitarle la cascara a las nueces y dejarlas enteras en lugar de medias). Y un par de cucharadas soperas de las trituradas (las que parto yo XD  ). Herví 250 ml de agua con dos cucharadas de miel y las nueces partidas. Puse a remojo tres hojas de gelatina durante diez minutos que luego deshice en la salsa de miel y nueces. Cuando la cuajada se había endurecido añadí dos cucharadas soperas de puré de calabaza puse la nuez entera en el medio y cubrí con la gelatina, aún líquida, de miel y nueces y volví a meter en el frigorífico hasta la hora de servir.




Mini eclairs: La masa de choux, profiteroles, lionesas... se hace prácticamente igual y es una de mis favoritas. Hoy he decidido hacer una versión reducida de uno de los pasteles más famosos de Luisiana: El ecler. En un cazo he hervido 150 ml de leche y 150 ml de agua con la corteza de un limón, una pizca de sal, 125 gr de mantequilla y 10 gr de azúcar durante cinco minutos, he apartado del fuego, sacado el limón y he añadido de golpe 225 gr de harina removiendo muy rápido hasta que se mezcle e integre todo formando una bola brillante. Yo utilizo un palo de madera que hizo mi abuelo para que mi abuela ligara las gachas, parece ridículo pero es la mejor herramienta. Volvemos a acercar al fuego para secar un poco la masa a fuego moderado, sin dejar de remover, hasta que empiece a rezumar la mantequilla. Dejamos enfriar un rato y vamos añadiendo siete huevos enteros, uno a uno, amasando con la mano, no incorporamos otro huevo hasta que el anterior no está totalmente mezclado haciendo más fina la masa cada vez. Obtendremos una masa blandita, parecida a unas natillas muy espesas, pondremos en la manga pastelera y haremos unos bastoncillos pequeños sobre papel de horno, mientras este se calienta a 170º (yo he utilizado una plantilla bajo el papel para que salieran todos más o menos iguales). He aprovechado y he hecho con la mitad de la masa unas bolitas, profiteroles, que he congelado una vez horneadas para usarlas estas navidades. Los asaremos durante veinte minutos. Dejaremos enfriar y rellenaremos con una Crema pastelera rápida que he hecho batiendo 4 yemas de huevo con 110 gr de azúcar blanco y 10 gr de azúcar avainillado. He calentado 400 ml leche en el fuego con la corteza de un limón durante 10 minutos, he retirado el limón y le he añadido 100 ml de leche fría donde había disuelto 50 gr de maicena, lo he dejado a fuego bajo, sin dejar de remover y sin dejar que hierva, hasta que se ha espesado. Lo he apartado del fuego y le he añadido las yemas batiendo enérgicamente para que no cuajaran. He vuelto a poner al fuego lento dejando espesar. He rellenado una jeringuilla de cocina y pinchando en una de las puntas de los eclairs los he ido rellenando. He derretido un poco de chocolate a la taza Valor con un café descafeinado y he untado los eclairs con la crema resultante.



Macarons with chocolat buttercrem. Para hacer los macarons he seguido paso a paso la receta de los Macarons de navidad de La receta de la felicidad uno mis blogs de cocina preferidos. Pero evidentemente algo he hecho mal. No he pesado las claras (los huevos eran muy grandes) por lo que me ha quedado una masa muy líquida y, además, el horno debía estar demasiado fuerte o demasiado tiempo porque se me han secado. Todo esto en cuanto a su aspecto y su nombre macarons, pero si hablamos de encarats (encarados) de chocolate, por ejemplo estaban buenísimos, no han dejado ni uno. La crema de chocolate la he hecho como en el blog pero añadiendo una cucharada sopera de cacao puro Valor. 








Me ha quedado un post muy largo, pero la ocasión lo merecía y mis amigos más. Un detalle, la mesa antes y después.